DARPA respalda un proyecto para cuantificar la energía que consume la inteligencia artificial en cada etapa de su flujo de trabajo, informa Oilprice. La iniciativa surge a medida que las proyecciones de demanda eléctrica relacionada con la IA aumentan drásticamente y la infraestructura necesaria para satisfacerla se convierte en una preocupación central para los sistemas eléctricos. Su objetivo declarado es contabilizar el consumo de energía en todo el flujo de trabajo de la IA.

El artículo atribuye la presión a la integración masiva del aprendizaje automático en casi todas las categorías de productos e infraestructura, con ejemplos que van desde redes de energía hasta cepillos de dientes eléctricos. Esa ubicuidad, afirma, ha impulsado un esfuerzo mundial para expandir la capacidad de los centros de datos a la máxima velocidad. El resultado es un fuerte aumento en las proyecciones de demanda de energía y una tensión en las redes eléctricas que el artículo califica como sin precedentes.

El ancla cuantitativa del artículo es la expectativa de que el consumo de energía de los centros de datos en 2030 sea más del doble de su nivel de 2024. El crecimiento de la demanda a ese ritmo es lo que traslada a la IA de una discusión tecnológica a una energética: la carga es ahora lo suficientemente grande y crece lo suficientemente rápido como para figurar en los pronósticos a nivel de sistema y afectar directamente a la capacidad de la red. También es lo que otorga urgencia práctica a un proyecto de medición, porque una demanda de esta magnitud debe entenderse antes de poder planificarse.

Para la industria energética, la importancia radica en que el consumo de energía de la IA se está convirtiendo en una categoría de demanda por derecho propio, una que abarca todo el flujo de trabajo computacional en lugar de un solo tipo de actividad. Los esfuerzos de medición del tipo que DARPA está apoyando pretenden hacer que esa carga sea visible y atribuible, etapa por etapa. Tanto para los planificadores de la red como para los operadores de centros de datos, esa visibilidad es una condición previa para la planificación en torno a una fuente de demanda que, según las proyecciones actuales, sigue creciendo rápidamente.

Fuente: Oilprice