La administración Trump está restringiendo el acceso de los agricultores a un programa federal de energía rural. El Departamento de Agricultura ha emitido nuevas reglas para su Programa de Energía Rural para América (REAP), bajo el cual los agricultores pueden obtener apoyo federal para proyectos de eficiencia energética y energía más barata. El cambio central elimina el financiamiento inicial que brinda el programa: el dinero que recibe un proyecto al comienzo del trabajo.
Las reglas se dieron a conocer a finales de septiembre y entran en vigor el 16 de octubre. Eso deja una ventana corta entre el anuncio y la entrada en vigor de las reglas. El USDA ha enmarcado las nuevas reglas como un esfuerzo para poner fin al apoyo de los contribuyentes a lo que llama "fuentes de energía poco confiables". El informe caracteriza la medida como otro paso de la administración contra las energías renovables.
Los analistas dicen que la eliminación del financiamiento inicial pondría ambos beneficios del programa (proyectos de eficiencia energética y energía más barata) fuera del alcance de muchos agricultores. El financiamiento inicial, como sugiere el término, cubre los costos al comienzo de un proyecto. Sin él, el gasto inicial recae en el agricultor que realiza el trabajo. Según esa lectura, el alcance del programa se reduce a las granjas que pueden financiar las etapas iniciales por sí mismas.
A partir del 16 de octubre, los agricultores que soliciten el REAP lo harán bajo términos que ya no incluyen dinero al comienzo de un proyecto. El objetivo declarado del departamento se centra en los fondos de los contribuyentes; la preocupación de los analistas se centra en el acceso de los agricultores. Para los usuarios de energía rural, esa evaluación apunta a una ruta federal más estrecha hacia proyectos de eficiencia y menores costos de energía en las granjas. El programa en sí permanece vigente; los términos en los que las granjas pueden recurrir a él cambian.
Fuente: Oilprice